1. Anticlericalismo. No tiene desperdicio un escrito aparecido esta semana en la prensa, autoría del obispo de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, Felipe Arizmendi Esquivel. Parte del hecho de que en el conflicto entre el cardenal Juan Sandoval Íñiguez y los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (y Marcelo Ebrard de pilón) “se puede estar en disconformidad con las aseveraciones” del cardenal y “se puede pensar que no tienen sustento”. Así lo manifiesta Arizmendi en lo que puede interpretarse como una moderada crítica o deslinde frente a Sandoval. Deslinde o crítica que es inusual entre pares de la jerarquía eclesiástica. Pero evidentemente, la intención primaria de Don Felipe no es descalificar al cardenal Sandoval, sino hacer notar lo que él llama "un agresivo y renovado anticlericalismo" en la reacción frente a lo expresado por el Cardenal contra el fallo de la Corte —que equipara las uniones de personas de un mismo sexo frente al matrimonio y les da el derecho de adoptar niños.


El campanario
